Señales de ansiedad en las fiestas

Los días de fiesta son un gran desencadenante de ansiedad para muchas personas. Es confuso, pues nos sentimos agobiados por tener que dejar nuestra rutina y después no queremos volver a la misma. Las razones por las que las fiestas elevan los niveles de ansiedad pueden ser muy variadas, para algunos es el simple hecho de tener tiempo libre, para otros (en especial quienes padecen fobia social) es tener que organizar o asistir a actividades y fiestas, tener que comprar regalos y en general, el hecho complacer a los demás.

La pregunta aquí es ¿Cómo sé si estoy sufriendo ansiedad por las fiestas? ¿Tiene este tipo de ansiedad síntomas distintos? Es bueno saber si la ansiedad nos está nublando las vacaciones, para poder ponerle un alto en el momento en el que nos percatamos de la situación.

La ansiedad por las fiestas comienza mucho antes de las mismas, cuando nos preparamos para romper nuestra rutina. Es la ansiedad que nos causa el tener que dejar todo en orden antes de las vacaciones, ya sea en el trabajo o en el hogar.

Una vez que dejamos nuestra rutina en pausa, inicia la ansiedad por las actividades de fin de año. Inicia el estrés. Estrés un término hace referencia a una tensión provocada por una situación específica que puede ser muy demandante para el individuo. Lo que experimentamos, es la consecuencia de un desequilibrio entre las demandas de una situación y los recursos con que contamos para hacerle frente (energía, tiempo, fuerzas, dinero, entre otros). Las fiestas están cargadas de obligaciones y compromisos y, si ya estamos con un organismo previamente sensibilizado por el estrés del año vivido, no es de extrañarnos que sea una época de alta ansiedad.

En general los síntomas de ansiedad por las fiestas son los mismos síntomas físicos, mentales y de comportamiento de ansiedad, simplemente se ven potenciados por factores distintos. Ésta es una época sensible, cargada de memorias, algunas lindas y otras dolorosas, pero en todo caso, memorias que hacen que añoremos un pasado o que deseemos un cambio. Es un periodo que implica algunos encuentros y compromisos, que tal vez hemos intentado evitar durante mucho tiempo, por la razón que sea.

Mentalmente, puede ser que te sientas frustrado e irritable y con algunos problemas de concentración, puedes presentar fluctuaciones en tu estado de ánimo. Físicamente, puedes sentir palpitaciones aceleradas, manos temblorosas, falta de aire al respirar, mareos o malestares estomacales.

El fin de año es, inevitablemente, una época de reflexión, en la cual nos encontramos de repente pensando en todo lo que hicimos y lo que no hemos logrado hacer, lo cual es a veces fuente de alegría, a veces fuente de ansiedad y depresión.

En mi guía Venciendo tu Ansiedad (para más información Haz Click Aquí ), recomiendo un ejercicio de disciplina que se trata, a grandes rasgos, de limpiar tu mente, así que en estas épocas de mucho estrés y ansiedad, haz lo siguiente: todas las mañanas, al levantarte, presta atención a tus pensamientos, preocupaciones y deseos. Decide, desde temprano, cuáles te pueden ayudar a avanzar y a disfrutar de tu día y cuáles son peso muerto. Es importante enfocarnos en lo que nos hace sentir bien. Es preferible afrontar este periodo con un pensamiento realista y balanceado. Ya sabemos que va a ser, tal vez, un poco agobiante, pero sabemos también que esto es normal y que no tiene por qué evitar que disfrutemos las fiestas. Toma un poco de distancia y, dentro de todo el ajetreo, saca un poco de tiempo para ti mismo.

Leave a Comment

Copyright @2015