Propósitos de año nuevo para la persona ansiosa

Comienza un nuevo año y con él la presión por establecer metas y objetivos, y más que eso, la presión por lograr concretar dichas metas y objetivos. La intención es buena, dejar atrás lo viejo y recibir con optimismo el año que comienza, sin embargo, las personas con ansiedad solemos tener un rechazo natural por lo desconocido, por lo cual, el estrés por planificar qué será del año por venir, puede superar la emoción característica de la fecha.

Muchas veces el error de los propósitos está en que son muy grandes y generales, cuando en realidad es mejor atinar a cambios pequeños y simples. Debes procurar que tus propósitos no te hagan sentir culpable, por ejemplo, si una de tus metas es bajar de peso, no te propongas bajar 20 kilos durante este año, pues esto te llevará a sentirte mal cada vez que comes o rompes la dieta, lo cual lleva a un ciclo completo de negatividad. Es preferible proponerte bajar un par de kilos durante el primer trimestre del año y seguir de ese modo. Los propósitos son más fácilmente alcanzables si los fragmentas.

Por otro lado es parte de la construcción de un propósito que su discurso sea “todo o nada”. Por ejemplo, si el propósito es comer menos alimentos dulces, el propósito muchas veces se trata de dejar de comer dulces de una sola vez y para siempre, por lo cual la meta se hace muy difícil -para mí imposible- y la persona se siente como un fracaso ambulante cada vez que “peca”. Algunas personas tienen la capacidad de cambiar radicalmente sus hábitos, pero ese no es el caso para la mayoría. Lo ideal es hacer cambios de manera gradual, paso a paso. Es mejor un cambio pequeño y permanente que una meta inalcanzable.

Si sueles tener síntomas de ansiedad, acá te propongo algunas metas basadas en mi programa Venciendo tu Ansiedad (haz click aquí para más información), las cuales pueden ayudarte a mejorar de manera integral, sin poner tanta presión:

Duerme más y sobretodo, duerme mejor. El agotamiento tiene un papel clave en los síntomas de ansiedad. Tan es así, que expertos en el tema consideran que puede ser la causa número uno de ansiedad. Cuando el cansancio es demasiado, nuestro sistema nervioso percibe que debe entrar en acción para protegernos de lo que él cree, es una amenaza real, detonando así los síntomas de ansiedad, los cuales son parte de una respuesta para ponernos a salvo. No tienes que obligarte a dormir ocho horas diarias, simplemente trata de ser más consciente de tu descanso. Recuerda que en lo que ha sueño se refiere es más importante la calidad que la cantidad. Busca cambiar algunos hábitos, como por ejemplo, reducir el uso de pantallas brillantes al menos una hora antes de dormir, esto puede ser difícil, pero inténtalo aunque sea un par de noches a la semana.

Mejora tus hábitos alimenticios. Si estás sufriendo ansiedad, existe una gran posibilidad de que tus hábitos alimenticios y los alimentos que consumes no sean los más adecuados. Revisa tus rutinas y tu dieta. Como dije antes, no tiene que cambiar todo de un sólo, apunta a esos cambios pequeños pero significativos. Esto influye en tu estado de ánimo más de lo que te imaginas.

Busca una actividad física que ames. Éste es un propósito típico, los gimnasios son testigo de ello. Es importante mantener la línea y tener un peso saludable, sin embargo, a la hora de decidir hacer ejercicio busca razones más profundas, más que “bajar 10 kilos”, hazlo por tu salud mental, busca una actividad física que te llame la atención y enamórate de ella.  El resto se dará por añadidura.

Respira. Tu cuerpo lo hace sólo, sí, pero muchas veces el estrés y la vida acelerada nos hacen respirar de manera superficial, por ello tomar un rato para concentrarse en la propia respiración puede ser extremadamente beneficioso.

Lo cierto es que cada día y cada momento que pasa es una oportunidad para ser mejores. Y ser mejores no se trata de lograr algo grande o de ser exitosos, se trata de ser hacer cada cosa lo mejor posible y afrontar cada reto con todas nuestras armas. Los propósitos de año nuevo ponen una gran presión sobre una sola fecha, una fecha que no tiene por qué definir nuestras metas, pues las metas en sí deben ser dinámicas, adaptarse, cambiar, sin que esto nos cause frustración.

  • silvia de contreras Ene 10, 2014, 7:32 pm

    cuano les agradezco sus tips,informacion,explicacion, y todo lo inherente a la ansiedad

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