¿Cerré bien la puerta? ¿Apagué la cocina? Y Todas esas dudas que nos inundan cuando padecemos ansiedad

Incluso quienes no padecen ansiedad pueden plagarse de dudas e inseguridad de vez en cuando, sin embargo, para quienes padecen ansiedad y específicamente trastorno obsesivo compulsivo, este tipo de dudas son parte del día a día, todo el tiempo.

A veces este mar de dudas se concentra en cosas triviales, como las antes mencionadas. Pero en ocasiones se pueden presentar como ataques de duda existencial, sobre la identidad misma o sobre los que nos rodean (en este caso es normal encontrar inseguridades con respecto a la pareja).

La duda, cuando es un estado crónico, que socava los planes y ambiciones, interfiere con las relaciones con los demás y puede nublar nuestros objetivos. Una inseguridad paralizante, puede hacer no confiemos en nuestros propios instintos o que no intentemos seguir nuestras metas.

Además es un alimento ideal para la ansiedad, pues la ayuda a crecer y mantenerse presente. Cuando hay un trastorno de ansiedad de por medio, vemos como el catastrofismo es un terrible aliado de la duda. Muchas veces asociamos la posibilidad de cometer un error, con los resultados posibles que dicho error podría tener. Un temor muy común entre quienes padecen ansiedad, es el temor a manejar un automóvil y muchas veces, cuando logran salir a la calle en su auto, deben estar constantemente sacudiendo pensamientos como: ¿Y si atropello a alguien y no me doy cuenta? Yo lo sé, porque yo he tenido ese tipo de pensamientos y me he visto en la necesidad de responder a esta pregunta absurda, aclarándome que si algo así sucediese sería muy evidente. Igual el temor queda ahí, flotando en el aire, aunque no le preste mayor atención.

Lo más difícil de este síntoma, es que en muchos se vive en silencio, pues quien padece ansiedad sabe lo irracional de estos pensamiento o tiene miedo de comunicarlos, pensando en el qué dirán los demás al respecto y esto solamente hace que la carga sea más pesada.

En muchos casos estas dudas vienen acompañadas de “rituales” o comportamientos repetitivos que los afectados buscan hacer para apaciguar sus pensamientos. Otra manera de lidiar con los pensamientos es tratar de ignorarlos o luchar contra ellos, lo cual no suele funcionar. Leí recientemente un artículo al respecto que me pareció muy interesante y decía que el punto central en el trastorno obsesivo compulsivo es la ansiedad, por ende, para superarlo es necesario trabajar en superar el hecho de que tenemos estos pensamientos, sin importar el contenido específico de dichos pensamientos. No se trata de luchar contra la idea de una catástrofe sucediendo, pues el síntoma aquí es el hecho de que temamos constantemente que una catástrofe vaya a suceder. Es un síntoma de ansiedad tan real como los mareos, la sudoración o la dificultad para respirar. Esto es tan cierto, que podemos notar que cuando nuestros niveles de ansiedad están bajos, la cantidad de pensamientos catastróficos, dudas y rituales disminuye constantemente.

El camino hacia la recuperación implica hacer cambios en tu comportamiento diario que te permitan aceptar, en lugar de resistir, las dudas constantes y los pensamientos obsesivos. No se trata de aceptar las predicciones o imágenes catastróficas de los pensamientos – Sólo el hecho de que, en este momento, tienes estos pensamientos. Está claro que esto es fácil de decir, difícil de hacer.

En mi caso, cuando empecé a mejorar, cual persona con síndrome de Estocolmo, creí que extrañaba estos pensamientos y los rituales de los que en algún punto fui cautiva. Eso ya cambió, no extraño las dudas, ni los temores irracionales, ni tener que revisar constantemente la cocina o tener que manejar con un par de zapatos específico. A veces algunas dudas se asoman en momentos de mucho estrés, pero ya sé que es posible y que es mejor vivir sin ellas. Y sí, a veces pasan cosas malas, pero también suceden infinitas cosas buenas que hacen que no valga la pena vivir con miedo.

Los síntomas de ansiedad se pueden superar, requiere trabajo y requiere paciencia, pero vale la pena el esfuerzo. Te invito a hacer click aquí para visitar la página de mi guía Venciendo tu Ansiedad, ahí podrás ver algunos consejos y conocerás más sobre cómo logré superar la ansiedad y el pánico.

Leave a Comment

Copyright @2015