5 Frases que no se recomienda decir a alguien con ansiedad

Ya sea que eres tú quien sufre ansiedad o es un ser querido quien está aquejado con esta condición -es altamente probable que estés en alguno de los dos grupos, ya que la ansiedad afecta a un gran porcentaje de la población mundial- debes estar consciente de  lo complicado que puede ser lidiar con la misma.

Los trastornos de ansiedad son reconocidos por alimentarse y a la vez producir muchos sentimientos de temor e inseguridad, síntomas que por lo general es imposible comprender racionalmente, por esta razón, los comentarios que en general buscan ayudar y consolar, a menudo resultan más dolorosos que nada. Cuando intentamos apoyar a una persona con ansiedad, tenemos que actuar con cautela, pues muchas veces las palabras que planificamos con cariño y buena intención, pueden empeorar la ansiedad de la persona de manera dramática.

Estudiosos del tema comparan la ansiedad y el pánico con arenas movedizas, entre más tratas de salirte de la situación o de racionalizarla, más te hundes. Por ello, cuando alguien le pide a una persona que está teniendo un ataque de pánico que se “calme” o que esté “tranquilo”, por ejemplo, más que ayudar está poniendo una presión, que puede incluso incrementar las sensaciones y síntomas físicos.

En esta ocasión he querido concentrarme en las cosas que es preferible evitar decir, pero esto no significa que no se pueda hablar o que no existan maneras de apoyar a un ser querido.

1. “No te preocupes, eso no es nada”

Como venía diciendo, la intención es buena y cuando buscamos que un ser querido se sienta mejor, es natural que nuestro impulso sea decir o hacer algo. El problema está en que muchas veces ese algo resulta como la frase anterior, una frase que aunque busca ser positiva, minimiza los problemas de la persona.  Puede ser que para nosotros “eso” no sea nada, pero para la otra persona evidentemente significa mucho, tanto así que está provocando que su organismo dispare una serie de respuestas, pues considera que está ante un peligro o amenaza física real, así que es mejor evitar frases como esta, más bien, recomiendan recordarle a la persona que es valiente y que anteriormente ha superado situaciones como la que está viviendo en este momento.

2. “Cálmate”

La razón por la que decir esto está mal es sencilla. Los síntomas de ansiedad no son nada agradables, por ende si fuera posible simplemente “calmarlos” no sería necesario siquiera escribir estos consejos. Con tratamiento y con tiempo, es posible aprender técnicas de relajación y maneras de lidiar con los síntomas, para cada vez sufrir menos, pero estas son habilidades que se deben adquirir y no es un trabajo precisamente fácil. Sobra decir que el efecto de decirle a alguien que se calme, suele ser completamente adverso. Lo ideal sería, si quieres ayudar, buscar algo beneficioso que puedan compartir, una clase de yoga o curso de meditación, incluso hacer una caminata, por ejemplo, donde pueden crecer juntos y aprender a calmarse naturalmente.

3.“¿Por qué no lo haces y ya?” o ¿Por qué no dejas de hacer eso y ya?

Esta frase aplica para las personas cuya ansiedad les impide hacer algo -muchísimos casos de personas con fobias- o los obliga a seguir rituales -personas con Trastorno Obsesivo Compulsivo. Tal vez para alguien que nunca ha tenido una fobia o un temor agudo es difícil comprender que recolectar las fuerzas para hacer algo que nos da miedo, no es nada fácil. Que si alguien tiene miedo de manejar o de salir, debe pasar por un proceso largo en el cual se tiene que habituar a lo que teme de manera gradual, tristemente no se trata de tomar las riendas y hacer las cosas, es bastante más complejo que eso. De igual manera con los rituales, pues en estos rituales, la persona con ansiedad está depositando toda su confianza, son maneras en las que cree que puede controlar su entorno y su situación, es una seguridad falsa, pero a fin de cuentas representa una seguridad y es muy difícil renunciar a esto.

Si quieres ayudarles a hacer algo o a dejar de hacer algo, busca alternativas, sé parte del proceso de recuperación, ofrécete a asistir en su terapia o a acompañarlo con sus ejercicios de exposición, por ejemplo.

4. “Todo va a estar bien”

Aunque se trata de una frase de apoyo por excelencia, decir esto a alguien con ansiedad no es muy buena idea por dos razones. En primer lugar, estamos partiendo de una promesa que no podemos hacer- realmente no podemos afirmar que todo va a estar bien- y en segundo lugar, la estamos usando para dar consuelo a alguien cuyo pensamiento está completamente inclinado a la negatividad, razón por la cual, o va a generar un rechazo instantáneo o su efecto va a ser completamente fugaz. Lo ideal y lo menciono mucho en mi libro Venciendo tu Ansiedad (haz click aquí para más información), es en conjunto buscar un pensamiento realista: “Puede ser que no todo esté bien, pero qué podemos hacer al respecto”. Buscar ser pro activos y visualizar soluciones a posibles problemas puede ser mucho más efectivo.

5.“¿Hice algo malo?”

Cuando vemos a alguien que nos importa sufriendo y no comprendemos lo que sucede,  es muy fácil llegar a la conclusión de que tiene algo que ver con nosotros, algo que hicimos o dijimos. Si se trata de un trastorno de ansiedad, se puede confiar que ésta tiene raíces muy profundas, no tomes la ansiedad de la otra persona tan personalmente, sí es importante mantener un diálogo, pero resentir su ansiedad, cuestionarla o sentir que se debe a ti es algo que fácilmente puede llevar a un camino de resentimiento en la relación. Es algo que suelo decir mucho y lo repito, una persona no es su ansiedad, así que es importante intentar ver más allá y confiar en lo que conoces.

 

  • Graciela Constanza Pronrsti Abr 8, 2014, 5:57 am

    Me parece interesante el art. ya que hace menos de un mes sufrió una de mis hijas un ataque de pánico. Yo comencé con los mismos a los 16 años pero raramente entre los 27 y30 años se hicieron mas frecuentes. Soy tratada con un psiquiatra y psicólogo. Al leer este art. me gustaría saber si tiene o no que ver con episodios míos. GRACIAS.

    • Ester Solís Abr 29, 2014, 3:04 pm

      Entre los factores que nos hacen desarrollar ansiedad y pánico sí existe un gran componente genético y también social. Sin embargo, en tu caso puedes tomar tu experiencia como una ventaja para hacerle ver a tu hija que no está sola y que tiene una madre que la comprende.

  • kristal orlayneta Ene 10, 2016, 3:11 am

    yo apenas el año pasado investigue en internet sobre ciertos sintomas que tenia con frecuencia despues de haber roto con mi novio en dicha relacion antes de terminar me dieron ataques de panico medio gastritis y tenia insomnio ademas de un dolor insoportable en mi estomago y espalda cuando descubri que tenia ansiedad me senti aliviada pero con miedo igual y aun padesco de episodios feos donde me ataca el dolor y no lo soporto durante horas muchas hasta mas de cinco y no se si deba ir al doctor medico o al siquiatra

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